Heberth Reyes
Libros
Reseñas
Marc Farriols Ferrer
Me ha gustado este libro, me encanta el genero "apocalíptico" que podría bien volverse real. En este caso, el libro te tiene muchos momentos en vilo siguiendo la historia y te enganxa. Además, aunque sea difícil que pase lo que se relata, tampoco podemos decir que sea imposible por lo que tiene un toque de "morbo" por lo que pasará en el futuro.
AinarAudio
El libro “Los pecados de Maidel” de Heberth Reyes me ha dejado con la piel sensible, la verdad. No suelo leer mucho sobre esta temática, pero creo que si te metes de lleno en las lecturas este libro te va a dejar mal cuerpo según lo vas leyendo… He de decir que no es para todo el mundo, que si eres sensible ni lo abras, porque la portada ya dice mucho. Es terror psicológico donde se dan cita temas como suicidios, violaciones y todo tipo de sensaciones hasta llegar al punto de qué ocurre con Maidel, porqué a ella no le afectó la aplicación en el móvil y cómo se soluciona todo… Para llegar al final y saber lo que sucede, hay que tener la mente muy abierta y apta y el cuerpo firme.
Arturo Martínez Molina
Obra que es un conglomerado de relatos interconectados sobre el fin del planeta a causa de las bombas atómicas. Pese a que no ha sido una novela que tuviera un estilo muy acorde a mis gustos personales, estaba bien estructura y con una trama entrelazada entre los diferentes textos. Por lo que, en ese aspecto, el autor merece su reconocimiento. La mayoría de escritos tenían una conexión directa con el hilo conductor, mientras que otros, estaban relacionados con el suceso en sí y no con trama principal. Una lectura que recomiendo y que valoro con cinco estrellas.
AinarAudio
El libro “Cuentos del fin del mundo” de Heberth Reyes son una serie de relatos donde te pone a pensar lo que ocurriría si el mundo se acabara de forma trágica y sin remedio. Como en muchas películas, pero haciéndote a la idea tú mismo, poniendo tú las imágenes de lugares y momentos reales en tu vida, ya que describe con detalle muchas cosas y sitios que conocemos. Y te hace pensar que tal y como van las cosas, puede que un día llegue ese fin. Desde luego muy detallado, en un montón de relatos diferentes según las partes donde ocurrió y miedo, bastante miedo y angustia.
Maite Mateos
Hilvanados a través de varias narraciones o cuentos que podrían leerse por separado, los «Cuentos de fin de mundo» poseen un poderoso hilo conductor que va entrelazando unos con otros, a modo de una novela distópica con toques de ciencia ficción, para hablar de un posible futuro fuertemente anclado en el presente que ¿podría volverse real? Pero más que preguntarse por cómo sobrevivir a un posible fin del mundo, lo que plantea «Cuentos de fin de mundo» es que el mundo que conocemos está más que condenado o más bien la humanidad está más que condenada. Su tono es apocalíptico, oscuro, inquietante, incluso deprimente. Plantea también el dilema de la inteligencia artificial, presentada en «Cuentos de fin de mundo» como un personaje más, con mombre y todo, ITA, que juzga y llega a sentenciar a la humanidad a muerte, con ideas eugenésicas. Una inteligencia artificial fruto de un sistema patriarcal que dice ser capaz de abarcar todo conocimiento humano, pero en realidad ¿acaso todo conocimiento humano queda realmente registrado en los algoritmos? Ciertamente los relatos o capítulos de «Cuentos de fin de mundo» son enormemente emotivos y están impregnados de una atmósfera intensa, cruda, a menudo incómoda e inquietante. Contienen denuncia social y política, hablan de miedo, de fe, de teorías conspirativas, del poder, de la amenaza de las armas químicas y nucleares, de la falta de humanidad, de la escasez de amor y solidaridad... Son relatos llenos de desesperanza que intentan conducir hacia la reflexión pero que se quedan anclados en una mentalidad dicotómica y patriarcal donde todo se dirime entre el bien y el mal. No hay lugar para las alternativas ni para las gamas de grises que en el fondo conforman la humanidad que aquí se condena por unanimidad. La cuestión es que presenta a la humanidad como el problema, cuando el problema es el sistema en el que vive atrapada. No plantea en ningún momento la posibilidad de otros sistemas. Solo plantea ideas eugenésicas propias del fascismo... Es una lástima que aunque el estilo narrativo sea ágil y lleno de vigor, tan absorvente, sea al mismo tiempo tan descuidado, puesto que es innegable que «Cuentos de fin de mundo» presenta problemas de maquetación, de ortografía, de sintaxis, de puntuación. Serían erratas perdonables, ni siquiera dignas de mención, al tratarse de la segunda novela autoeditada del venezolano Heberth Reyes, aparecida en el 2025, si no fueran tan numerosas. Distraen excesivamente de la lectura...
Veronica chia alcazar
Imagina una app que busca en lo más hondo de tus miedos y te pone a prueba. Que, si encuentra en ti un trauma lo suficientemente fuerte, te presiona a través de la culpa hasta que atentas contra ti mismo, solo para detener el sufrimiento. Madiel, la protagonista, es una superviviente de este fenómeno, y verla enfrentarse a las llamadas de la aplicación es una de las partes más logradas del libro. Recibe información sobre momentos en los que no fue buena persona con alguien — momentos que ella ni siquiera recordaba de esa manera. Esa confusión, esa duda sobre si su propia memoria le falla o si es la aplicación la que manipula los hechos, añade una capa psicológica muy interesante a la narración: no solo tememos por Madiel, sino que empezamos a dudar junto a ella. En cuanto al final, deja con ganas de más, aunque quien busque un final totalmente cerrado puede sentirlo como incompleto. Advertencia de contenido: esta es una novela que aborda temas sensibles — suicidio, violencia, culpa y trauma — de forma directa, así que no es una lectura ligera. Recomendable para quienes disfrutan del terror psicológico con trasfondo social, pero conviene abordarla sabiendo lo que se va a encontrar. Valoración: una novela corta, ágil, con una premisa original y una protagonista que genera empatía real. El terror funciona mejor en lo psicológico que en lo sobrenatural, y aunque el final deja hilos sueltos, cumple su función de dejarte con ganas de saber qué viene después.