MARGARITA ANAHI
Margarita Anahi es una escritora empírica e independiente, nacida en Peru y actualmente residente en Florida, Estados Unidos. Madre de una hija, Midori Anahi, ha construido su vida sobre la FE, la perseverancia y el amor por su familia. Su historia está marcada por desafíos, perdidas y nuevos comienzos, experiencias que la han inspirado a compartir sus vivencias a traves de la escritura. En su obra aborda temas como la adolescencia, la maternidad a temprana edad, la superación personal y la búsqueda constante de Dios como guía y fortaleza. Con una voz sincera y cercan a, Margarita escribe que inspirar a quienes atraviesan momentos difíciles, demostrando que siempre es posible levantarse, seguir adelante y encontrar esperanza.
Libros
Reseñas
Cristina Marco
Midori es la historia de una madre y una hija. Cuando empecé a leer el libro, enseguida captó mi atención. La historia prometía. Una hija crecida en una familia disfuncional que a su vez tenía una hija de adolescente. Por desgracia (y digo por desgracia porque tenía muchas ganas de leer esta historia), la redacción y la forma de contar de la autora es muy repetitiva y la narración se pierde en el pensamiento. No es que sea malo que aparezca el pensamiento. Pero me falta acción. Me falta ver cómo pasa el tiempo y ver en hechos lo que la narradora me cuenta como experiencia y emociones. A la descripción le faltan ejemplos y es muy repetitiva. Si en el primer capítulo me describe cómo es su familia, en el segundo vuelve a hacerlo, y utilizando casi las mismas palabras. Eso hace que como lectora me sienta subestimada. Como si la autora creyese que con contar algo una vez no es suficiente. Como si insistir en que su padre era cariñoso y su madre fría pero cada uno transmitía el amor de la forma que podía, me fuese a hacer entenderlo mejor por leerlo dos, tres o incluso cuatro veces o más a lo largo del libro. Hubiera preferido que apareciesen escenas concretas en las que ese padre demostrase el cariño, que la madre (que sí, ya sé que se levantaba todos los días a prepararle el desayuno) era distante. Es una pena porque creo que la historia tiene posibilidades, pero no se le ha sacado partido por falta de recursos narrativos. Me faltan metáforas originales y me sobran lugares comunes. Me faltan descripciones vividas con los cinco sentidos y me sobran explicaciones que dicen lo mismo una y otra vez. Creo que si recortásemos todas las partes que se repiten en el libro y se mejorasen algunos detalles, se podría obtener un magnífico relato. Pero se me queda corto para una novela. Al menos tal y como está. Entiendo que la autora ha podido tener pudor y/o vergüenza a la hora de narrar lo que forma parte de una autobiografía con heridas que aún no han sanado. Y es una pena. Quizá podría esperar a que esas heridas tomen algo de distancia antes de volver a escribirlo o reescribirlo. O quizá, si eso no es una opción, debería reducir el texto a un relato breve que se centre en lo esencial y no repita cada "novedad" una y otra vez para rellenar espacio. Porque no funciona. Una novela no es un número de páginas, no mejora por ser más larga, no necesita de repeticiones que hacen que el lector sienta que lo tratan de tonto, como si no pudiese comprender a la primera. Y sí, sé que es una crítica dura. Pero para nada es una crítica destructiva. Como he dicho, creo que la historia tiene posibilidades porque atrae al lector, pero necesita muchos cambios para no perderlo por el camino por cansancio o aburrimiento. Es una historia que podría ser interesante pero necesita una revisión y una reescritura, desde mi punto de vista.